Señor candidato: Acogiéndonos al «tiempo humano» de
Heidegger, que exige no
prescindir del pasado, que es expriencia y moraleja, ni el futuro, que
es ideal y proyecto, ni mucho me
nos del presente, que es exigencia
perentoria, le sugiero atender en primer término al pensamiento de Haya
de la Torre. ¿Está usted de acuerdo?
-Yo recojo a Heidegger en el tiempo
como continuidad, Y el pensamiento de
Haya de la Torre, a su vez, como una
matriz de pensamientos básicos que
deben ser aplicados a la continuidad de
las cosas que van cambiando.
Según Haya: «Los apristas son
marxistas desde el punto de vista
filosófico dialéctico, pero marxismo
no como dogma». ¿No cree usted
que esta posición resulta estrictamente marxista? Marx y Engels decían «nuestra doctrina no es dogma
sino guía para la acción». Y Marx
mismo afrimó:«Yo no soy marxis
ta».
- Aunque parezca complicado, para
ser realmente marxista hay que dejar
de ser marxista en cada momento. Y
Haya de la Torre se declaró marxista
en el sentido de recoger de Marx la aspiración a la libertad del individuo por
el movimiento social permanente. No
podemos afirmar la permanente validez
de nada, sino refugiarnos dialéctica
mente en la idea de que todo nuestro
conocimiento va cambiando. En este
sentido Haya se declaraba dialéctico y
marxista. Pero por este cambio permanente se declaraba no marxista.
Usted, señor García, ¿es dialéctico como su maestro?
- Sí, porque en la historia de las ideas
filosóficas Kant había inaugurado un
nuevo capítulo al preguntarse si conocemos las cosas. Y esta teoría del conocimiento ha ido profundizándome en
diversos autores hasta llegar a los modernos positivistas, según los cuales
nuestro camino del conocimiento del
mundo es solamente una teoría científica en constante cambio. Al afirmar
que la ciencia está en cambio permanente, yo soy dialéctico.
Haya decía: «Sólo la verdadera
dialéctica no fracasa. «Según esto,
usted, para no fracasar, tendría que
contradecir a Víctor Raúl, ¿no escierto?
-Adecuar el pensamiento de Haya de
la Torre para lograr la independencia
de nuestros países y para lograr la libertad dentro de ello a estos cambios
permanentes del sistema que nos encadena, es una de las afirmaciones dialécticas de nuestro pensamiento.
O sea que es una adecuación por
la contradicción.
- La vida es una contradicción
permanente en la medida en la que
la vida y la muerte se contradicen diariamente.
Recordando que para
L’Humanité «los pueblos latinoamericanos no están listos para el comunismo y deben cumplir previamente su etapa democrática» Haya
comenta: «el Aprismo
quiere cumplir la etapa democrática…»,
¿Esto es lo que usted significa en la
contienda electoral del momen
to? Fíjese que si
responde afir
mativamente
asume una
orientación ha
cia el comunismo como etapa
ulterior, y si
responde no,
contradice dialécticamente
el planteamiento funda
mental de su propio partido.
- Yo quiero dejar algo en claro. Lo
que Haya de la Torre afirmó a lo largo
de toda su vida es que cada pueblo tiene su propia historia, su propio tiempo, su propio espacio y, por consiguiente, periodos propios para hacer su historia. Lo primero que tiene que hacer
América es independizarse de los mo
delos y de la dominación económica internacional. La revolución que nosotros predicamos no es la comunista, que es hecha en, para y
por Europa.
Pero me estoy refiriendo
concretamente a un texto de
las Obras Complementarias
de Haya (T.2. pág. 449), quien
acepta que esta etapa de
mocrática es necesaria
entre los pueblos latinoamericanos para alcanzar
la etapa comunista…
- Hay una gran diferencia
entre el pensamiento comunista
europeo y el pensamiento de Haya de
la Torre. La primera es que Haya de
la Torre antes que
marxista fue poderosamente
influenciado por los anarquistas, es decir reivindicó
siempre la libertad del individuo. Y rechazó desde 1930 la dictadura del proletariado, que cancelaba la iniciativa individual y la libertad de los hombres.
Ahora sí me ha respondido. Diga
concretamente –y discúlpeme la precisión-si reafirma o rechaza esta
confesión de Haya: «creo en el determinismo económico de todos
nuestros fenómenos históricos».
¡Cuidado¡ Si usted la reafirma se sitúa en el meollo del materialismo
histórico o quintaesencia del marxismo. Y si lo rechaza pone en prac
tica la dialéctica marxista.
- A ver, repítame…
«Creo en el determinismo económico de todos nuestros fenómenos históricos». Obras Completas.
Tomo 2. Pág. 109. ¿A dónde va indoamérica?
- Haya de la Torre construyó una
teoría, llamada del espacio–tiempo–histórico, según la cual
la lucha de la sociedad por dominar la
geografía se
mide por su capacidad histórica de transformación social. En este
sentido sí podríamos hablar de determinismo, pero
no en el sentido
leninista.
¿Qué relación hay entre la II Internacional y el APRA?
- El Partido Aprista concurre a ese
foro solamente como observador, sin
ser miembro pleno.
Considerando que la «verdadera
dialéctica» pone la contradicción en
todo y no acepta dogmas o verdades
eternas o inmutables, ¿podría usted
afirmar que es cristiano?
- Yo sí. El cristianismo se afianza en
dogmas. Pero le voy a responder con
Kant.
Mejor respóndame con un
Papa…
- Hay dos formas de acercamiento
a la verdad del mundo. Una es el acercamiento racional para el que ninguna
teoría científica tiene validez permanente y debe cambiar. Eso es la dialéctica.
Pero otro es el acercamiento moral de
la fe y la creencia y el sentimiento, que
me permite decirme cristiano.
Entonces para usted la dialéctica
no funciona en el campo cristiano…
- En los aspectos morales y de fe la
dialéctica no tiene significación.
La fe derrota al misterio…
- Correcto. Creo que es absurdo y
vanidoso por parte de un ser humano
querer entender toda la complejidad de
la creación.
Entonces la «verdadera dialéctica» no es cierto que ponga la contradicción en «todo» sino en lo humano.
- Todo lo que puede ser conocido
racionalmente.
¿Usted sabe –se ha declarado cristiano- que el Santo Oficio tiene
prohibido a los católicos ayudar en
cualquier forma al comunismo? ¿Cómo concilia usted su posición
religiosa y su fe con esta posibilidad
abierta a una colaboración con los
comunistas?
Quienes deciden una elección son la
inmensa mayoría de los peruanos que
no tienen partido político.
Esa es la responsabilidad de ellos.
Me refiero a la responsabilidad de
usted de llegar a un arreglo con los
comunistas.
- No me gusta ponerme en esas hipótesis tan comprometidas. Y cuando
me preguntan con quién podría ir a una
segunda vuelta, yo prefiero decir que
con los peruanos bien dispuestos a ayudar una alternativa democrática nacionalista.
Así es que, de acuerdo con lo que
acaba de afirmar, quien vote por el
APRA podría estar haciéndolo por los comunistas o por los capitalistas
en la segunda vuelta.
¡No¡ pero usted tiene una afición extrañísima para hacer caricaturesco lo
que uno dice… Quién vota por el APRA
vota por el APRA. Usted ha partido preguntándome si la gente de izquierda
estaría dispuesta a votar por el APRA.
Y yo le he respondido que seguramente sí. Y ahora usted me dice que los
peruanos votarían por la izquierda.
Perdóneme. Usted se está poniendo en el caso de que alguien vote,
en la segunda vuelta, por el candidato aprista. Y yo, como opuesto, de
que el APRA tenga que apoyar a un
candidato que no es suyo.
Esta es una segunda hipótesis. A mí
siempre me ha sugestionado mucho la
fábula lechera. No me gusta hacerme
ilusiones…
Sin embargo, los que van a dar
su voto por usted sí quieren hacer
el juego de la lechera. Quieren saber si usted va a negociar con loscomunistas o con los capitalistas.
- No tengo por qué negociar
con los votos ajenos.
¿Podría decirse que el
APRA es una forma latinoamericana de socialismo?
- Si se entiende socialismo en
su sentido moderno, sí. El socialismo democrático, naturalmente.
Por definición –usted lo
sabe porque es un hombre
culto- todo socialismo coloca
de una u otra forma al Estado
sobre el individuo, ¿no es cierto? Si no, no es socialismo.
- ¡Eso es absolutamente falso¡ Eso será el socialismo como
usted lo entiende.
¿Cómo lo entiende usted?
- Como se lo acabo de decir.
La sociedad debe ser un campo
para que la personalidad de cada
hombre se desarrolle libremente, tanto en lo material como en lo
espiritual y cultural.
Bueno, corro traslado a S.S. el
Papa XI, para quien: «El socialismo,
si sigue siendo verdaderamente socialismo, es incompatible con los
dogmas de la Iglesia Católica; ya que
su manera de concebir la sociedad
se opone diametralmente a la verdad cristiana.»
- Soy católico, como usted, y además hay algo fundamental: Yo le concedo (sic) al Papa infalibilidad en cuestiones de fe, pero no en todas las cues
tiones que atañen al pensamiento humano.
Usted aceptaría interventores
imparciales para que determinen en
todas las tiendas políticas la procedencia y monto de capitales?
- Cómo no. Propugno una ley de
partidos políticos y que el Estado los
ayude.
¿Usted está alejando al CUCO o
no? Porque aquí decía Haya que había que alejar el CUCO.
- Yo no pienso que el comunismo
sea un cuco… sino para las gentes que
van a perder lago…
Bueno. Para quienes piensan que
van a perder algo, ¿usted aleja al
CUCO?
- El cuco en el Perú es la miseria, la
pobreza…
Usted se me escapa, señor García. Discúlpeme. ¿Usted firma o no
esta declaración?: «Creo que el
APRA debe mantenerse sin nombrecomunista. Así alejamos al CUCO».
¿Usted lo afirma o no?
- Naturalmente que lo afirmo, porque el APRA no tiene nada que ver con
el comunismo.
Usted declaró que lo firma. Entonces usted aleja al CUCO. ¡correcto¡
No ponga usted nada muy estricto.
¡Está grabado¡
Hace cerca de dos años usted aseguró que el APRA defendería nuestro mar territorial de 200 millas
marinas ¿Mantiene su compromiso?
Mi partido mantendrá su posición.
Haya, en 1932, decía: «Todos los
que en una forma u otra aceptamos
la escuela filosófica del materialismo histórico, creemos que la lucha
de clases existe». En 1977 sostenía: «nuestra segunda revolución emancipadora no habrá de ser por las luchas de clases sino de pueblos».
¿Con cuál afirmación se queda?
- Con las dos entendiéndolas debidamente. ¿Cuáles son las clases sociales en el país? Es evidente que hay a lo
largo de nuestra historia una clase social que nos determina, nos domina y
dirige en nombre de intereses extranjeros. Y, de otro lado, hay un enorme
sector social nacional integrado por
campesinos, obreros, clase media, industriales patriotas. Es a esto a lo que
Haya llama en su conjunto «pueblo».
¿Cree usted que el Perú puedad pagar su deuda externa?
- En las condiciones actuales no
podemos pagar la deuda externa.
Considerando que el APRA es
la Alianza Popular Revolucionaria Americana ¿es un partido internacional o no?
- No, no es un partido internacional.
Es decir, el nombre ya le sobra…
- Es el partido aprista peruano
Ya no es Alianza…
- La Alianza Popular Revolucionaria Americana es una ideología,
como los conceptos de socialismo, marxismo o liberalismo.
¡Considera viable unirse a los
grandes deudores «indoamericanos», como dicen los apristas, o prefiere una política liberal?
- Pienso que el día en que América Latina pueda tener una sola
voz se podrá realizar la verdadera política bilateral: América con los
Estados Unidos.
¿De veras usted cree, señor García, que el APRA ya no tiene el veto
de la Fuerza Armada?
- La Fuerza Armada tiene una con
cepción muy profesional
¿Conjetura o información?
- Convicción
¿Cómo podemos clasificar su convicción? Es una conjetura, porque
nadie se la ha dicho.